Centro de Información y Documentación Empresarial sobre Iberoamérica (CIDEIBER)


Información de los países


Subir un nivelVenezuela
Inversiones y programas
Inversiones extranjeras


    La normativa legal sobre inversiones extranjeras vigente en Venezuela constituye la reafirmación de las tendencias económicas integracionistas, especialmente dentro del Pacto Andino. Esta normativa sufrió algunos cambios importantes mediante el Decreto n.º 2.095, publicado en la Gaceta Oficial del 25 de marzo de 1992. Entre las reformas más destacables se encuentra el trato de igualdad que recibirán tantos los inversores nacionales como los extranjeros, hecho que implica que la participación de la inversión extranjera ayudará a mejorar las condiciones de producción y de calidad de los productos y de los servicios destinados al comercio nacional e internacional.
    La reducción significativa de los trámites burocráticos ante el organismo nacional competente es una gran ventaja tanto para el inversor extranjero, que ve reducidos los costos operativos, como para el nacional que participe junto con aquél en la inversión. Como parte del proceso de apertura económica, el Gobierno liberalizó las reglas que rigen la inversión extranjera buscando con ello ofrecer a los inversores foráneos un régimen regular, adecuado y atractivo.
    Otro aspecto importante es el reconocimiento de la tecnología como aporte de capital, lo cual permite que un extranjero utilice sus activos intangibles para aportarlos al capital de las empresas constituidas en el país; este hecho se traduce en transferencia de tecnología y en el mejoramiento de las ya disponibles. De la misma forma se realizaron cambios en el entorno para la inversión extranjera; así, el proceso de integración subregional andina amplió los mercados a los que tienen acceso los inversores.

    No obstante lo anterior, en un informe del Consejo Nacional de Promoción de las Inversiones (CONAPRI) podemos leer que «muchas inversiones se manifestarían más rápidamente y en mayor volumen si los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se abocaran [sic] a trabajar para reformar el sistema de justicia y crear las condiciones que provean verdadera seguridad jurídica a los inversionistas, además de simplificar los trámites y procedimientos para invertir en algunos sectores (concesiones mineras y forestales, por ejemplo), establecer incentivos fiscales para cierto tipo de inversiones, regular la voracidad de algunos impuestos municipales, crear las condiciones de infraestructura y servicios básicos necesarios y avanzar en la reforma del sistema educativo para formar recursos humanos más calificados».
    Pese a las líneas anteriores y a la reciente situación económica del país, la misma entidad calcula que en los próximos diez años Venezuela puede recibir inversiones extranjeras por valor de unos 10.000 millones de dólares, además de los 65.000 millones previstos en el Plan Decenal de Inversión de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Los sectores no petroleros que acapararían la mayor parte de tales inversiones son las telecomunicaciones, el sector automotor, la minería, el sector petroquímico y las plantaciones forestales.

    Las inversiones extranjeras en Venezuela ya no requieren de autorización previa, pero deben ser declaradas ante la Superintendencia de Inversiones Extranjeras (SIEX) en un plazo máximo de 60 días contados a partir de la fecha en la que se hayan hecho efectivas. Según la legislación vigente, se garantiza la libertad de transferencia de beneficios y la repatriación de capitales.

    En octubre del año 1990, 33 empresas del sector privado, cinco ministerios y tres compañías propiedad del Estado fundaron el ya citado Consejo Nacional de Promoción de las Inversiones. La entidad fue creada como resultado de las crecientes oportunidades económicas que Venezuela ofrecía a la inversión privada, tanto nacional como extranjera. Los criterios que guían la actuación de CONAPRI se basan en tres conceptos básicos: proyectar y mejorar la imagen de Venezuela, prestar servicios gratuitos a los inversores y mejorar el clima de inversión. Partiendo de estos criterios, emite de forma periódica informes relacionados con las posibilidades de inversión, los sectores más atractivos y las regiones del país que más demanda inversora reclaman. Recientemente, CONAPRI realizó una evaluación de las inversiones ya realizadas y de las perspectivas que se anuncian; las consultas fueron respondidas por un grupo de cámaras de comercio binacionales y por los representantes de las oficinas comerciales existentes en el país. Los resultados de la encuesta se exponen a continuación.


Division.gif (1135 bytes)

Boton.gif (902 bytes) PRINCIPALES PAÍSES INVERSORES

 

NUEVA INVERSIÓN EXTRANJERA REGISTRADA,
POR PAÍS DE ORIGEN
Valor registrado en miles de dólares.
País 1994 1995
Aruba 32 30.361
Estados Unidos 45.065 26.192
Suiza 131.475 15.809
Chile 4 11.971
San Martín 1.100 10.468
Bermudas 0 9.939
Colombia 2.627 8.058
Panamá 13.032 7.444
Japón 2.326 6.867
Holanda 0 6.460
Islas Caimán 212.585 5.263
Costa Rica 0 5.097
España 75.461 3.355
Italia 207 3.920
Curazao 16.384 3.150
Suecia 0 1.453
Canadá 13.524 1.333
Israel 11 458
Francia 5.226 254
Noruega 0 628
Alemania 4.243 204
Dinamarca 11.661 15
Inglaterra 6.069 0
México 8.700 28
Islas Vírgenes 21.525 60.701
Otros 63.207 25.718
Total 635.775 245.145
Fuente: Superintendencia de Inversiones Extranjeras.

 

SECTORES PREFERENTES PARA LA INVERSIÓN

   Hace algunos años, las oportunidades de inversión en el territorio venezolano se centraban en el Distrito Federal y otras pocas ciudades de importancia; sin embargo, la creación de un entorno propicio para la inversión en todo el país ha pasado a ser una preocupación del Gobierno y de las autoridades regionales y locales, que se han visto en la necesidad de fomentar un clima favorable para la inversión en las diferentes regiones, conforme avanza la apertura petrolera y los procesos de descentralización política y económica.
    La principal ventaja comparativa de Venezuela sobre el resto de los países iberoamericanos es el gran potencial de crecimiento que tiene la inversión extranjera en diferentes sectores, dada la escasa competencia que existe en algunos o la incapacidad instalada para satisfacer la demanda actual y futura. Si se compara la inversión extranjera de países como Chile, México y Venezuela con el tamaño de sus economías, se observa que en el caso venezolano existe un mayor margen para el posicionamiento de inversores foráneos. Así, en el caso de Chile, la inversión extranjera acumulada equivale al 20% del PIB; en México, al 18%; pero en Venezuela, ese porcentaje se reduce tan sólo al 12%.
    Los sectores con mayores oportunidades de inversión son los siguientes: petróleo, gas, servicios de consultoría, servicios de ingeniería y construcción civil, así como la producción de bienes y servicios que serán demandados en las regiones directamente afectadas por la apertura petrolera. El plan trazado por Petróleos de Venezuela hasta el año 2006 contempla inversiones por valor de 65.000 millones de dólares, de los cuales 30.000 millones serán invertidos por las compañías privadas.

 

NUEVA INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA REGISTRADA,
SEGÚN ACTIVIDAD ECONÓMICA
Valor registrado en miles de dólares.
Actividad económica 1994 1995
Agricultura y cría 846 4.667
Industria manufacturera 311.205 99.118
Construcción 9.904 3.939
Comercio 38.226 31.691
Transporte, almacenamiento y comunicaciones 123.347 27.935
Otros servicios financieros, empresariales e inmobiliarios 43.921 75.477
Electricidad, gas y agua 108.325 5.318
Hidrocarburos (1) (2) 17.140 29.074
Fabricación de productos petroquímicos (1) 215.160 227.397
Industria minera (1) 5.798 9.911
Carbón (1) 96 103
Otros (1) (3) 20.976 33.725
Total 894.944 545.355
(1) Cifras estimadas.
(2) Incluye: perforación, acondicionamiento y servicios de pozos; servicios técnicos de recolección y procesamiento de datos geofísicos; distribución y venta de productos derivados de los hidrocarburos.
(3) Incluye: suplidores, arrendadores de equipos, materiales y servicios suplidores de barros, productos químicos y servicios relacionados; productos de bienes capital y de consumo; servicios de ingeniería de consulta, diseño y procesos de prestación de servicios de asistencia técnica.

Fuente: Superintendencia de Inversiones Extranjeras y Ministerio de Energía y Minas.



LOCALIZACIÓN DE LAS INVERSIONES

    Según el índice general de atracción de la inversión privada (IGAIP) elaborado por CONAPRI, las ciudades y áreas con mayor potencial para la inversión son las siguientes: Valencia (estado Carabobo), Caracas y Maracay (Aragua), Puerto Cabello (Carabobo), Barquisimeto (Lara), Maturín (Monagas), La Victoria (Aragua), Barcelona y Puerto La Cruz (Anzoátegui), Catia La Mar y Naiguatá (Municipio Vargas), Los Teques (Miranda), Porlamar (Nueva Esparta), Maracaibo (Zulia), Ciudad Guayana (Bolívar), Mérida (Mérida), San Cristóbal (Táchira), Punto Fijo y Coro (Falcón), Cumaná (Sucre), Mariara y San Joaquín (Carabobo), costa oriental del lago (Zulia), Ciudad Fajardo (Miranda) y Carúpano (Sucre). Los criterios sobre los que se basa esta clasificación son las características de la población, la calidad y la disponibilidad de recursos humanos, la calidad de vida, la calidad y el acceso a los servicios básicos, las infraestructuras, la proximidad a los mercados y a los recursos naturales y el apoyo institucional al inversor.
    Con tales criterios, junto con la naturaleza y el grado de desarrollo de los negocios más importantes a nivel nacional, se elaboró la clasificación de los mejores estados para la inversión: Aragua, Nueva Esparta, Zulia, Carabobo, Bolívar, Mérida, Lara, Monagas, Anzoátegui, Táchira, Falcón, Sucre, Distrito Federal y Miranda. Otros estados, como los llaneros (Portuguesa, Guárico, Barinas, Cojedes y Apure), disponen de amplios potenciales para la inversión en actividades agrícolas, alimentarias, ganaderas o turísticas, pero ante la falta de apoyo de las administraciones correspondientes no aparecen en el mencionado índice.
    Las consideraciones finales del estudio ponen de manifiesto que el IGAIP venezolano registró un incremento de tres puntos, al pasar del 49% en 1995 al 52% en 1996. No obstante, las autoridades deben seguir apoyando a la inversión extranjera, ya que la ciudad más alta de la tabla (Valencia) apenas alcanza el 68%. Se confirma en el citado estudio que el proceso de apertura petrolera está mejorando la situación general del país y en concreto de algunas ciudades (Maturín, Barcelona, Puerto La Cruz e indirectamente Caracas); de igual forma, el escaso dinamismo de la zona occidental del país puede estar asociado a la escasa presencia de actividades económicas relacionadas con el sector petrolero.
    En cuanto al desempeño de las distintas variables, las que mayor incremento registraron fueron los servicios básicos (telecomunicaciones, comercialización) y el apoyo institucional (efectividad de las iniciativas, incentivos locales).
    Finalmente, también se percibe que el desarrollo que se está produciendo en algunos estados, excluyendo el generado por las grandes empresas públicas, no forma parte de un programa de promoción impulsado por el Gobierno; en este sentido, la carencia de una buena política industrial no es compatible con las nuevas corrientes de globalización de la economía.

 

© 1997 - Centro de Información y Documentación Empresarial sobre Iberoamérica (CIDEIBER). Todos los derechos reservados.