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Actividades del sector secundario
Las industrias manufactureras

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   Las actividades que integran la industria manufacturera son:

    El análisis de la estructura de costos ofrece importantes lecciones sobre el vínculo aparente entre devaluación monetaria y competitividad. En este tipo de industria, la ventaja competitiva que los productores nacionales tienen por contar con una moneda más barata en la práctica es difícil de mantener porque el precio de los insumos converge a niveles pre-devaluación; los costes laborales permanecen bajos, aunque a cambio de una pérdida de participación importante en el gasto total de las empresas. En consecuencia, las devaluaciones no son una fuente permanente de competitividad.

    En el período comprendido entre los meses de enero y agosto de 1997 se registraron resultados positivos en las nueve ramas que integran la industria manufacturera, siendo los siguientes en orden de importancia: productos metálicos, maquinaria y equipo (16,5%); papel, productos de papel, imprenta y editoriales (13,8%); industrias metálicas básicas (13,5%); otras industrias manufactureras (12,5%); textiles, prendas de vestir e industria del cuero (10,6%); minerales no metálicos, excepto derivados del petróleo y del carbón (8,5%); madera y productos de madera (6,1); químicos, derivados del petróleo, productos de caucho y plástico (5,1%); y, alimentos, bebidas y tabaco (3,2%).
    Estas cifras contrastan de forma evidente con los resultados obtenidos por esta industria en 1995, año en el que solamente dos de las nueve divisiones presentaron aumentos de producción: papel, imprenta y editoriales (2,4%) y las industrias metálicas básicas (9,5%). Todos los restantes sectores soportaron, como ocurriera en 1994, descensos en su producción.

 

PRODUCCIÓN MANUFACTURERA,
POR DIVISIÓN DE ACTIVIDAD ECONÓMICA
Variación porcentual anual (1).
División 1994 1995 1996 (2) 1997 (2)
Alimentos, bebidas y tabaco 0,2 -2,5 2,5 2,8
Textiles, prendas de vestir e industria del cuero -1,5 -10,8 18,7 10,6
Madera y productos de madera 2,9 14,2 1,5 6,1
Papel, imprenta y editoriales 1,6 2,4 -2,7 13,8
Químicos, derivados del petróleo, caucho y plástico 5,1 2,7 5,7 5,1
Minerales no metálicos 3,8 -15,0 8,9 8,5
Industrias metálicas básicas 8,6 9,5 21,8 13,5
Productos metálicos, maquinaria y equipo 8,6 -11,9 20,9 16,5
Otras industrias manufactureras -0,1 -36,1 8,9 12,5
(1) Cifras provenientes de los índices de volumen físico, con base 1993=100.
(2) Enero-agosto.
Fuente: INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México.

 

    Considerando todas las ramas manufactureras entre 1994 y 1997, se observa que el mercado externo fue el motor del crecimiento entre 1994 y comienzos de 1996; a mediados de este año el mercado doméstico toma el relevo, situación que se mantiene en la actualidad. Con estos precedentes, es previsible que durante 1998 las inversiones se concentren en aquellos sectores que dediquen la mayor parte de su producción al consumo interno; estas previsiones se encuentran amparadas, además, por una serie de encuestas que señalan una caída en el porcentaje de empresas exportadoras que realizarán en los próximos meses fuertes inversiones en estructura, mientras que las no exportadoras aumentan levemente su porcentaje.

    En México prevalecen las industrias de menor escala; su actividad es esencial a la planta productiva y muy importante para el desarrollo económico, para la integración nacional y como generador de empleo. A medida que avanzan los procesos de integración económica, basados en mercados más amplios, se presentan oportunidades de eficiencia tecnológica y mayores economías de escala; pero esta coyuntura es aprovechada sobre todo por las grandes y medianas empresas. La situación por la cual atraviesan las industrias de pequeña escala es compleja y se contemplan problemas estructurales que han restringido su desarrollo y obstaculizado su introducción eficiente en el proceso de modernización productiva del país.
    Con el fin de solucionar estos desequilibrios, el Gobierno puso en marcha el Programa para la Modernización y Desarrollo de la Industria Micro, Pequeña y Mediana 1991-1994, actuación que tuvo como fin contribuir a superar estos problemas operativos y de mercado, así como favorecer la instalación, operación y crecimiento de estas empresas. Para los efectos de este programa, la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi) definió los siguientes estratos:

    En la actualidad, las industrias micro, pequeña y mediana representan el 98% de los 118.000 establecimientos con que cuenta la industria de transformación; dan empleo a 1,6 millones de personas, representando el 49,0% del personal ocupado; aportan el 43,0% del producto manufacturero y el 10% del PIB; asimismo, participan en casi todas las actividades manufactureras y se encuentran dispersas por todo el territorio nacional, observándose una alta concentración en el Distrito Federal, Jalisco, estado de México, Nuevo León, Guanajuato y Baja California Norte.

    En el año 1996, las exportaciones de manufacturas totalizaron 81.013 millones de dólares, cifra que representa una variación del 235% con respecto a 1994, y que supuso el 84,3% del total exportado por México. Las ventas en el exterior consisten, sobre todo, en equipos y aparatos electrónicos, así como productos químicos y textiles.

 

EXPORTACIONES DE LA INDUSTRIA MANUFACTURERA (1),
POR DIVISIÓN DE ACTIVIDAD ECONÓMICA
En millones de dólares.
División 1996 Enero-agosto
1997
Enero-agosto Anual
Alimentos, bebidas y tabaco 1.893,0 2.930,3 2.113,1
Textiles, artículos de vestir e industria del cuero 4.030,4 6.339,3 5.760,3
Industria de la madera 550,1 860,9 707,8
Papel, imprenta y editoriales 534,0 895,5 678,8
Substancias químicas, caucho y plástico (2) 4.154,0 6.338,9 4.709,7
Productos minerales no metálicos (3) 1.099,9 1.717,8 1.342,4
Industrias metálicas básicas 3.150,5 4.789,5 3.559,7
Productos metálicos, maquinaria y equipo 35.262,2 55.736,0 40.646,5
Otras industrias manufactureras 892,7 1.405,5 1.085,2

Total

51.566,8 81.013,8 60.603,5
(1) Según la Clasificación Industrial Uniforme (CIIU).
(2) Incluye derivados del petróleo.
(3) Exceptuando los derivados del petróleo y del carbón.
Fuente: SHCP, Banco de México, Secofi e INEGI.

 

    En cuanto a las importaciones de esta industria, la distribución es la siguiente: 12% en bienes de consumo, 66% en bienes intermedios y 22% en bienes de capital. A medida que la recuperación de la inversión y del consumo nacional sean un hecho y se cuente con un tipo de cambio estable se impulsará el crecimiento de las importaciones de manera paulatina.

 

IMPORTACIONES DE LA INDUSTRIA MANUFACTURERA,
POR TIPO DE BIEN
En porcentajes.
Enero-junio 1997.
Industria Consumo Intermedio Capital
Alimentos 64 36 0
Derivados del petróleo 52 48 0
Textiles 37 63 0
Otras 37 39 24
Papel 20 80 0
Química 9 91 0
Productos metálicos 6 57 37
Minerales no metálicos 5 94 1
Productos plásticos y caucho 3 96 1
Madera 2 96 1
Minerometalurgia 0 100 0
Petroquímica 0 100 0
Siderurgia 0 90 10

Total

12 66 22
Fuente: Grupo Financiero Bital.

 

PRODUCCIÓN DE ALGUNAS INDUSTRIAS MANUFACTURERAS
Producto 1970 1980 1990 1993 1994 1995
Neumáticos (1) 3.369,2 8.749,0 11.855,0 11.592,0 12.284,0 11.009,0
Pasta de papel (2) 422,0 628,6 169,3 94,0 68,2 120,5
Papel de periódico (3) 49,8 70,8 160,2 97,9 108,1 115,8
Soda cáustica (3) 165,8 223,9 380,3 332,4 392,3 407,7
Televisores (4) 430,6 964,0 633,2 299,3 315,1 100,7
Cemento (3) 7.259,2 16.398,0 24.289,0 28.029,2 30.796,2 24.429,0
Automotores para pasajeros (5) 136,5 316,0 611,1 835,9 876,8 702,9
Automotores comerciales (6) 54,0 110,4 203,7 227,7 221,4 206,5
(1) En miles de unidades; excluye neumáticos para bicicletas y otros velocípedos sin motor.
(2) En miles de toneladas; pasta mecánica de madera, pastas químicas y semiquímicas.
(3) En miles de toneladas.
(4) En miles de unidades.
(5) En miles de unidades; vehículos automotores con capacidad inferior a nueve personas sentadas.
(6) En miles de unidades; fabricación y montaje.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

 

LA INDUSTRIA DE LA ALIMENTACIÓN

    En el caso de la industria alimentaria, se puede hablar de dos tendencias claramente diferenciadas: en los períodos de auge económico esta industria crece, aunque en menor proporción que la economía nacional y el conjunto de la industria manufacturera, como ocurrió durante el período 1960-1980; por otra parte, en fases de estancamiento o de crisis económica, el sector presenta mayor estabilidad, mostrando tasas de crecimiento superiores a las de la economía y la industria manufacturera, acontecimiento que se expresa específicamente durante los años ochenta y principios de los noventa. Este comportamiento anormal se debe a que esta industria es menos vulnerable que otras, ya que genera bienes básicos de consumo inmediato, por lo cual posee un efecto amortiguador sobre la economía en su conjunto. Es cierto, por tanto, que en cualquier escenario de expansión o crisis de la economía, la industria alimentaria, a diferencia de otras ramas, mantiene cierta capacidad para enfrentar los desequilibrios, reestructurarse y diversificarse.
    La dinámica de la industria de la alimentación, según el tipo de producto para consumo humano directo, refleja de manera más clara los cambios en la composición de la demanda y en las estrategias productivas de las empresas para permanecer en el mercado. Las tendencias más generales muestran que las empresas orientan su producción para satisfacer una dieta basada en productos que permitan la preparación de los alimentos en poco tiempo.

    Durante el período 1988-1993 todas las ramas experimentaron incrementos significativos en los rubros de ocupación y en el número de unidades productivas. Las variaciones porcentuales del número de establecimientos y del personal ocupado permiten establecer una delimitación inicial de la dinámica de los principales productos genéricos de la industria alimentaria. Así, entre enero y septiembre de 1997 aumentaron los establecimientos comerciales en las 33 áreas urbanas, con variaciones del 4% en las ventas mayoristas, del 3,4% en las ventas "al menudeo", del 9,8% en las compras mayoristas y del 7,2% en las compras minoristas.
    El personal ocupado también registró variaciones positivas en el subsector del comercio mayorista, con un 0,5% con respecto al mismo período del año anterior, aunque se registra un descenso de personal en el subsector del comercio minorista (-0,8%).
    Por clases, la elaboración de la harina de maíz registró el índice más alto de volumen físico (153,8%) y el más bajo correspondió a la elaboración de leche condensada, evaporada y en polvo (90,8%). El crecimiento más fuerte también correspondió a la elaboración de harina de maíz, mientras que cayeron la matanza de ganado y aves, la elaboración de las diversas leches y la molienda del trigo.

 

ÍNDICE DEL VOLUMEN FÍSICO DE LA INDUSTRIA DE LOS ALIMENTOS,
POR CLASES SELECCIONADAS
Base: 1993=100.
Clase 1995 1996 1997 (1)
Matanza de ganado y aves 112,2 107,7 112,0
Congelado y empacado de carne fresca 122,9 126,3 113,0
Preparado de conservas y embutidos de carne 105,2 117,0 135,1
Tratamiento y envasado de leche 105,9 106,0 113,2
Elaboración de leche condensada, evaporada y en polvo 95,0 90,8 81,1
Preparado y envasado de frutas y legumbres 108,9 117,1 130,0
Preparado y envasado de conservas de pescados y mariscos 102,2 109,9 116,6
Molienda del trigo 98,8 95,3 91,9
Elaboración de harina de maíz 137,5 153,8 134,8
Elaboración de galletas y pastas alimenticias 118,4 119,7 96,4
Fabricación de aceites y grasas vegetales comestibles 98,0 99,3 87,9
Elaboración de café soluble 100,4 114,1 109,2
Elaboración de refrescos y otras bebidas no alcohólicas 102,1 106,1 118,0
(1) Al mes de julio.
Fuente: INEGI, Dirección General de Estadística, Encuesta Industrial Mensual.

 

    Por todo ello, en el primer semestre del año 1997, el producto nacional del sector alimentario registró un aumento del 3,2% con respecto al mismo semestre del año anterior, aportando un 5,2% del producto interno bruto (PIB) total.

 

PRODUCTO INTERNO BRUTO TOTAL Y DEL SECTOR ALIMENTARIO
Cifras anualizadas a precios de 1993 (1).
Período PIB total
(en miles de pesos)
Sector alimentario
Miles de pesos % del total
1995
   I trimestre
   II trimestre
   III trimestre
   IV trimestre
1.131.888.770
1.170.179.833
1.111.884.499
1.071.814.133
1.173.676.614
61.261.268
63.088.007
62.443.813
58.142.177
61.371.073
5,4
5,4
5,6
5,4
5,2
1996
   I trimestre
   II trimestre
   III trimestre
   IV trimestre
1.189.537.292
1.167.772.906
1.182.792.432
1.146.527.015
1.263.056.816
63.244.507
64.755.806
62.613.845
61.258.636
64.349.739
5,3
5,6
5,3
5,3
5,1
1997
   I trimestre

1.225.078.844

65.050.408

5,3
(1) El dato del total anual obtenido mediante los cálculos trimestrales difiere con el del cálculo anual debido a que en éste último, para la rama «01. Agricultura», se incluye la producción del año agrícola, que tiene una distribución diferente a la del año calendario; por su parte, el cómputo trimestral se elabora con base en el valor que se genera en cada trimestre del año, obteniéndose los totales anuales mediante promedio aritmético.
Fuente: INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México.

 

    Las exportaciones registraron un balance positivo al incrementarse un 10,9% en el período enero-julio de 1997 y con relación al mismo período del año anterior; aun así, la balanza comercial del sector de los alimentos, bebidas y tabaco manufacturados obtuvo un saldo negativo, debido a un aumento de las compras en el exterior del 18,1%.

 

BALANZA COMERCIAL DE PRODUCTOS ALIMENTICIOS,
SEGÚN SECTOR DE ACTIVIDAD
Valor FOB en miles de dólares (1).
Sector Exportación Importación Saldo
1996 1997 1996 1997 1996 1997
Alimentos, bebidas y tabaco manufacturado 1.677.358 1.860.329 1.656.627 1.956.600 20.731 -96.271
Productos alimenticios seleccionados 806.710 767.276 1.023.196 1.215.526 -216.486 -448.250
Otros productos 870.648 1.093.053 633.431 741.074 237.217 351.979
(1) Enero-julio.
Fuente: Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Banco de México e INEGI.

 

LA INDUSTRIA TEXTIL

    Entre los años 1991 y 1994, los bajos niveles de actividad económica afectaron directamente al sector de los textiles, vestidos y cueros. La escasez de pedidos, así como los problemas de financiamiento se convirtieron en los factores determinantes de la caída de la producción a partir del citado año. Las variaciones negativas anuales reflejadas en el PIB de 1991 (-3,7%), 1992 (-3,7%), 1993 (-7,4%) y 1994 (-8,4%) demuestran de forma clara la situación del sector.
    Se puede decir, por tanto, que la producción de la industria de la confección cayó prácticamente en todas las ramas entre 1992 y 1994 por dos causas fundamentales:

  • desde 1988 se aprecia una caída de los precios relativos de la ropa como resultado del acelerado proceso de apertura comercial y, si bien los consumos aparentes no variaron, esto se debió básicamente al crecimiento de las importaciones;
  • la reducción de los precios relativos deprimió los beneficios netos de las empresas; este descenso fue tan acusado (40% entre 1988 y 1992), que provocó el cierre de muchas de las empresas que presentaban pérdidas durante un período prolongado.

    En el año 1995, se continuó con la misma dinámica, registrándose un tasa negativa del 11,9% de variación porcentual anual del PIB para esta rama manufacturera. No obstante, la favorable evolución de los mercados internacionales de estos productos está amortiguando en buena medida la fuerte crisis interna.

    Los indicadores para la rama textil, por el contrario, no señalan los mismos resultados. La producción de fibras en México está dominada por las químicas, que ya en 1970 representaban casi el 21% de la producción total; se calcula que en 1995 su aporte fue superior al 70%. Ese mismo año el consumo creció en un 5,9% con respecto a 1994.

 

PRODUCCIÓN DE FIBRAS QUÍMICAS PARA USO TEXTIL
En toneladas.
Producto 1991 1992 1993 1994
Artificiales celulósicas
   Acetatos de fibra corta
   Acetato
   Rayón
23.997
14.287
6.309
3.401
24.055
15.029
6.642
2.384
22.896
13.483
6.359
3.054
25.941
14.249
7.445
4.247
Sintéticas no celulósicas
   Acrílicas de fibra corta
   Nylon de fibra corta
   Nylon de fibra continua
   Poliéster de fibra corta
   Poliéster de fibra continua
   Polipropileno fibra y FC
350.593
123.179
785
27.631
108.974
82.247
7.777
392.802
143.821
840
31.545
112.316
96.337
7.943
354.501
132.034
977
27.310
110.387
74.952
8.841
440.184
153.988
320
28.826
160.296
88.025
8.729

Total

374.590 416.857 377.397 466.125
Fuente: Cámara Nacional de la Industria Textil, Memoria 1995.

 

CONSUMO NACIONAL DE FIBRAS QUÍMICAS
En toneladas a nivel de planta.
Producto 1991 1992 1993 1994
Fibras químicas 334.500 363.791 306.894 325.178
Fuente: Cámara Nacional de la Industria Textil.

 

    Al mismo tiempo que se produjo este impresionante avance, casi desapareció la fabricación de la amplia gama de fibras naturales. Por su parte, el algodón retornó a las estables campañas productivas, con un crecimiento en la de 1994/95 del 318%, después de dos temporadas con una fuertes descensos de la producción. El consumo de algodón creció un 2,3% en 1994.
    La producción de lana disminuyó en un 4,2% y su consumo un 15,7% en 1994.

 

PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE ALGODÓN
En toneladas.
Concepto 1991/92 1992/93 1993/94 1994/95
Producción 180.840 30.140 24.300 101.640
Importación 41.140 151.800 178.200 114.400
Disponibilidad total 254.760 204.820 225.500 245.300
.
Remanente 32.780 22.880 23.100 29.260
.
Consumo nacional 166.980 178.200 189.200 193.600
Exportación 55.000 4.620 7.040 22.000
.
Remanente del ciclo en curso 32.780 22.000 29.260 29.700
Fuente: Cámara Nacional de la Industria Textil.

 

PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE LANA
En toneladas.
Concepto 1991 1992 1993 1994
Consumo de lana limpia 5.402 5.209 5.847 4.927
.
Producción de lana sucia 2.943 2.913 3.007 2.880
Equivalente en lana limpia

1.471

1.456

1.504

1.440

.
Importación de lana limpia 1.626 1.203 1.756 1.561
.
Importación de lana sucia 3.293 3.642 3.696 2.752
Equivalente en lana limpia 2.305 2.549 2.587 1.926
Fuente: Cámara Nacional de la Industria Textil, Memoria 1995.

 

    Los precios del algodón y de las fibras químicas han aumentado de manera más moderada que los de otros productos del ramo; así, en 1994 y 1995 apenas tendieron a repuntar. La tasa de crecimiento promedio de las cotizaciones en los últimos diez años ha sido del 59%, en el caso del algodón, y del 50% en las fibras químicas.
    La localización geográfica de las empresas obedece más a la situación de los principales mercados de consumo que a la de las fuentes de materia primas. De esta forma, las principales entidades productoras de fibras químicas son Nuevo León, Jalisco y el estado de México.

    Los problemas de la industria de la confección difieren según el tamaño de los establecimientos. Así, las de menos de 15 empleados, por su escaso personal, se ven obligadas a realizar un mayor número de procesos por trabajador, en perjuicio de la productividad global; además, sus reducidas ventas limitan la capacidad para adquirir, renovar y reponer equipos, a la vez que entorpecen el acceso a los insumos con la oportunidad y la calidad adecuadas. Debido al enorme costo que supondría incorporar los equipos que mejoraran las condiciones de productividad y rentabilidad, estas empresas sólo cuentas con los imprescindibles en los talleres de costura, de menor costo.
    Los establecimientos de 15 a 70 empleados tienen la capacidad para mejorar su productividad y con ello de obtener ganancias; sin embargo, encaran importantes dificultades en las áreas de compras y ventas.
   Con todo esto, a partir de 1994 se empezó a promover la constitución de empresas integradoras, las cuales posibilitan la generación de economías de aglomeración y además permiten aprovechar economías de escala, que por su tamaño no podrían alcanzar de manera individual. La obstaculización de su expansión se ha debido básicamente a tres problemas:

  • el primero es que la nueva empresa integradora tiene que cumplir las funciones estratégicas que, en la práctica, efectúa una gran empresa;
  • el segundo es la insuficiente colaboración de las empresas asociadas en la producción, por lo que la empresa integradora debe formular un programa para incorporar paulatinamente la capacidad instalada de los agremiados en el programa de producción global; para ello se requiere que los productores no sólo piensen en su crecimiento como empresarios, sino también en el del conjunto;
  • por último, es necesario dejar claro que la empresa integradora no es un organismo financiero; si los socios tienen problemas a este respecto, debe buscarse el apoyo de las uniones de crédito o de otras opciones.

    Sin embargo, hay que decir que la constitución de estas empresas supone ventajas para las empresas asociadas en los siguientes aspectos: acceso a la tecnología, aumento de la productividad, compras a escala y crecimiento financiero.
  
A partir de 1998 la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi) pondrá en operación dos nuevos instrumentos de apoyo a los sectores de las fibras, textil y de la confección, con el propósito de fortalecer la integración de los mismos: el módulo de consulta de cadenas productivas y la bolsa de oportunidades, ambos gratuitos y que se podrán utilizar mediante el Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM).

    En cuanto al comercio exterior de este sector, hay que indicar que la mayor penetración de esta industria en el sector externo se debe a la gran competitividad de las exportaciones mexicanas de fibras químicas textiles en el mercado mundial. Dentro del conjunto, destaca el desempeño de la industria textil, que mantiene tasas de crecimiento elevadas desde 1995 y que participa con el 5% del total exportado (enero-junio de 1997). En agosto de ese mismo año, México exportó textiles y artículos de vestir por valor de 819,1 millones de dólares, cifra que supone un 41% de lo registrado durante el mismo período del año anterior.
    México ha consolidado su posición de primer proveedor extranjero del mercado estadounidense al desplazar en 1995 a los productores tradicionales como China y otros países asiáticos. En 1997, México representó el 10% de las importaciones de confección de ese país; este éxito tiene su explicación en la apertura del mercado de Estados Unidos en el marco del NAFTA, así como en el fuerte incremento de las inversiones extranjeras.
    En cuanto a las importaciones, destaca la adquisición de alfombras y tapetes, prendas de vestir de fibras vegetales y ropa de casa.
Con el objeto de salvaguardar esta importante industria que da empleo a más de 627.000 trabajadores, el Gobierno mexicano ha elevado en un 25% las tasas arancelarias de los productos textiles para aquellos países con los que no se han firmado acuerdos comerciales; esta medida tendrá una duración de cinco años, con revisiones semestrales para controlar su evolución.

 

EL SECTOR QUÍMICO

    Un total de 468 plantas fabrican productos químicos en México; en el estado de México se sitúan 126 de éstas y las restantes se distribuyen por casi todos los estados de la República. Como en casi todos los sectores industriales, la gran mayoría son de mediana y pequeña dimensión, aunque en este caso existe la excepción de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) como gran productora de muchos productos en exclusiva.

 

PLANTAS QUÍMICAS, POR ESTADO
Año 1993.
Estado Número
Estado de México 126
Veracruz 81
Distrito Federal 74
Nuevo León 31
Tamaulipas 24
Guanajuato 23
Jalisco 21
Puebla 20
Durango, Chihuahua, Coahuila y Baja California 17
Morelos 12
Querétaro, San Luis Potosí y Michoacán 14
Chiapas, Oaxaca y Tabasco 9
Hidalgo 8
Tlaxcala 8

Total

468
Fuente: Asociación Nacional de la Industria Química.

 

    Los últimos datos disponibles, publicados por la Asociación Nacional de la Industria Química, se refieren al año 1993 y reseñan una producción valorada en 12.737 millones de dólares y un consumo aparente de productos químicos de 14.051 millones de dólares. El mismo año, esta industria tuvo una participación en el producto nacional del 3,5%.
    La balanza comercial del sector químico resultó deficitaria durante el período enero-junio de 1997 en casi 1.500 millones de dólares, situación que se viene repitiendo desde 1982.

 

PRODUCCIÓN Y CONSUMO APARENTE DE PRODUCTOS QUÍMICOS
En millones de dólares corrientes.
Base: 1980=100.
Concepto 1990 1991 1992 1993
Producción 13.507,2 13.912,8

13.880,0

12.737,0
Índice 151 156

156

143
.
Importación 2.649,3 3.185,1

3.739,1

3.160,7
Exportación 1.880,2 2.054,4

2.077,3

1.845,9
.
Consumo aparente 14.276,3 15.043,5

15.541,8

14.051,8
Índice 154 162

167

151
.
Porcentaje del PIB 5,6 4,9

4,2

3,5
Fuente: Anuario Estadístico de la Industria Química Mexicana.

 

BALANZA COMERCIAL DEL SECTOR QUÍMICO
En millones de dólares.
Concepto 1990 1991 1992 1993
Importación total
   Pemex
   Otros productos
2.649,3
167,3
2.482,0
3.185,0
252,0
2.933,0
3.739,1
303,2
3.435,9
3.160,7
311,8
2.848,9
Exportación total
   Pemex
   Otros productos
1.880,2
119,9
1.760,3
2.054,4
118,5
1.935,9
2.077,3
125,3
1.952,0
1.845,9
100,0
1.745,9
Balanza total -769,1 -1.130,6 -177,9 -211,8
Balanza Pemex -47,4 -133,5 -177,9 -211,8
Balanza otros productos -721,7 -997,1 -1.483,9 -1.103,0
Fuente: Anuario Estadístico de la Industria Química Mexicana.

 

LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ

    De igual forma que en la rama de los productos metálicos, la maquinaria y el equipo, la actividad de la industria automotriz ha observado una gran recuperación en el primer semestre del año 1997, situación que se suma a los avances que había mostrado ya en 1996. En particular, el segmento de la venta de vehículos mostró un buen desempeño, aunque debe destacarse que las ventas presentan dos situaciones: fuerte dinamismo de las ventas internas y estancamiento de las externas.
    No obstante lo anterior, las ventas totales lograron niveles históricos en los primeros siete meses de 1997, con 801.192 unidades, es decir, un 22% más que el nivel previo a la crisis. El repunte de las exportaciones de vehículos desde el inicio de la crisis permitió que las ventas totales superasen la recesión en menos de dos años.
    En el último año y medio, la venta interna de vehículos se ha recuperado substancialmente y, aunque todavía no logra reponerse totalmente de la recesión de 1995, señala tasas de crecimiento muy elevadas (42%), que hacen prever el inicio de una nueva etapa de expansión a partir de 1999. De ser así, la crisis habrá significado para este segmento de ventas un estancamiento de unos cuatro años.
    De las 231.289 unidades vendidas en el mercado interno en el período enero-julio de 1997, el 63% fueron automóviles y el resto camiones, observándose crecimientos del 52,5% y del 26,6%, respectivamente. En general, el repunte que observan estas ventas responde a la recuperación que ha registrado la economía, de forma particular algunas variables como los salarios reales, el empleo, los créditos al consumo, la estabilidad del tipo de cambio y el descenso de las tasas de interés, entre otros.
    Por otro lado, de las ventas internas de vehículos en ese período, el 26% fueron de origen importado (60.431 unidades), que crecieron con una tasa del 44% anual, observándose una fuerte moderación en relación a 1996, cuando se habían triplicado las importaciones. En el primer semestre de 1997, el promedio mensual de vehículos importados fue de 8.633 unidades (6.170 en 1994), situación que refleja los efectos de una apreciación real del tipo de cambio y de la recuperación de la actividad económica interna.
    A nivel de empresas, el líder del mercado interno fue General Motors con un 30% del total, seguida de Nissan (21%) y Ford Motors (19%). Hay que destacar que antes de las crisis General Motors sólo participaba con un 20% del mercado interno, por lo que su ascenso ha sido muy importante durante el período de crisis. En relación a las ventas previas, Volkswagen desciende un 65%, Chrysler un 45% y Nissan un 34%, mientras sólo General Motors logra superar la recesión de las ventas. En consecuencia, la mayor pérdida de cuota de mercado la ha sufrido Volkswagen, al pasar de un 27% a un 14% del total.
    En el consumo nacional se observa un cambio de elección desde los automóviles de menor equipamiento y precio, que antes de la crisis constituían el 52% de las ventas internas y que en 1996 redujeron su participación al 40%, hacia los automóviles compactos y de lujo, que aumentaron del 42% al 56%.

 

VENTAS DE VEHÍCULOS, POR EMPRESA (1)
Enero-julio.
Concepto 1996 1997
Mercado interno
   Audi
   BMW
   Chrysler
   Ford Motor
   General Motors
   Honda
   Mercedes Benz
   Nissan
   Porsche
   Volkswagen
163.113
0
424
29.815
30.723
46.893
623
846
27.619
0
26.370
231.289
39
708
32.270
44.376
69.605
3.136
640
47.419
8
33.088
Mercado externo
   Chrysler
   Ford Motor
   General Motors
   Nissan
   Volkswagen
579.668
190.561
119.571
120.848
55.599
93.089
569.903
185.804
107.377
120.218
46.257
110.247

Total

742.781 801.192
(1) Incluye automóviles y camiones.
Fuente: Grupo Financiero Bital.

 

    En lo que respecta a las ventas en el exterior, en el período enero-julio de 1997 se observó un ligero descenso (1,7%), después de haber registrado incrementos del 38% y del 25% en 1995 y 1996. Los factores fundamentales de este estancamiento han sido la pérdida de competitividad del tipo de cambio, que descendió en un 90% en los últimos dos años; y la recuperación del mercado interno general que permitió a las empresas una más fácil colocación de su producción en el mercado nacional. La combinación de estos dos factores contrarrestó los posibles beneficios que se derivan de la vigencia del Tratado de Libre Comercio y de la solidez del crecimiento de Estados Unidos.
    En el mismo período, la venta en el exterior de vehículos ascendió a 569.903 unidades, registrándose un comportamiento diferenciado a nivel de segmento. Por una parte, la exportación de automóviles disminuyó un 12,2%, participando con un 60% del total (90% en 1994); por otra, la exportación de camiones continúa mostrando un elevado dinamismo, compensando la caída de la venta de automóviles.
    A nivel nacional, los vehículos son la principal fuente de exportaciones, sumando, entre automóviles y camiones, un valor aproximado de 7.350 millones de dólares en los primeros siete meses del año 1997 (12% de las exportaciones del país) y superados sólo por las exportaciones petroleras. De aquí la importancia de la industria automotriz, no sólo en la generación de divisas, sino también en la de empleo.
    En cuanto a las empresas, la primacía en las ventas externas la detenta Chrysler con 185.804 unidades (33% del total). Por contra, esta misma empresa ocupa el último lugar en las ventas internas; sin embargo, sumando sus ventas en ambos mercados sería el líder de ventas totales (218.074 unidades, 27% del total). La empresa General Motors, primera en el mercado interno, ocupa el segundo lugar en ventas externas (120.218 unidades, 21% del total). Por su parte, Volkswagen logró en el último año incrementar sus ventas externas en un 18,4%. Como resumen, en los últimos tres años, Volkswagen incrementó sus exportaciones en un 124%, Chrysler en un 120%, General Motors en un 107%, Ford Motor en un 39% y Nissan sólo en un 29%.

    Los últimos datos referidos al conjunto de 1997 indican que las ventas de la industria automotriz crecieron en un 47%, en tanto que las exportaciones de automóviles y sus partes alcanzaron los 19.000 millones de dólares, cifra que representa un aumento del 20%. Además, el 10% (más de 386.000) de los trabajadores del sector manufacturero desempeñan su labor en estas industrias.

 

VENTA AUTOMOTRIZ, POR MERCADO
En unidades.
Año Interno Externo Total
1992 676.276 388.739 1.065.015
1993 575.625 471.483 1.047.408
1994 597.261 566.150 1.163.421
1995 184.931 781.061 965.992
1996 332.741 975.063 1.307.804
1997 (1) 231.289 569.903 801.192
(1) Enero-julio.
Fuente: Grupo Financiero Bital.

 

    En espera de que las ventas internas continúen incrementándose y las ventas en el exterior mantengan un ritmo muy moderado, las perspectivas de ventas de la industria automotriz son muy favorables. Por ello, los bancos y las distribuidoras han reiniciado una política agresiva, aunque selectiva, de créditos al sector basados en la esperada estabilidad de la economía a medio plazo, en la recuperación del empleo y de los salarios y en el descenso de las tasas de interés.

 

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