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Venezuela
La economía
Evolución reciente
En el año 1996,
el Gobierno de Venezuela emprendió un Programa de
Estabilización y Reformas Estructurales denominado "Agenda
Venezuela", cuya fase inicial tuvo como objetivo el
restablecimiento de los equilibrios macroeconómicos. El eje
principal de este programa se estableció alrededor de un ajuste
fiscal de carácter estructural, sobre la base de atribuir al
desajuste de las finanzas públicas un papel crucial en la
generación de la necesaria estabilidad económica interna y
externa.
El programa se puso en marcha durante el mes
de abril y en julio se firmó un acuerdo de colaboración con el
Fondo Monetario Internacional (FMI). En esta primera fase, las
medidas de política económica se orientaron de forma principal
a reducir la elevada inflación, a fortalecer el sector externo y
a crear las condiciones necesarias para un crecimiento sostenible
a medio plazo. Durante todo el año la ejecución de las
diferentes políticas se ajustó, en términos generales, a lo
establecido por el Ejecutivo y sus resultados fueron
prácticamente los esperados, de tal forma que las metas
establecidas en el programa fueron alcanzadas dentro del contexto
internacional de una evolución favorable del mercado petrolero.
Después del éxito inicial de la fase de estabilización, el
desempeño durante 1997 y 1998 dependerá de la profundización
del ajuste fiscal y de la aplicación de un conjunto de reformas
estructurales que garanticen el mantenimiento de la nueva
política económica emprendida.
Como resultado de todo
esto, la inflación disminuyó de forma importante, aunque en
tasas menores de lo previsto, desde el 12,6% en mayo hasta el
3,0% registrado en diciembre. Después de la substitución del
control de cambios por un sistema de bandas en abril, el tipo de
cambio se estabilizó alrededor de 470 bolívares por dólar y
evolucionó de forma estable durante el segundo semestre del
año, sin mayores intervenciones del Banco Central de Venezuela
(BCV). Sin embargo, la aparición de un gran repunte positivo del
sector petrolero generó algunos problemas respecto a la
política cambiaria, monetaria y fiscal, problemas que
dificultaron el objetivo de alcanzar la tasa de inflación
prevista.
Las consecuencias del ajuste sobre el nivel de
actividad económica fueron similares a las previstas. El PIB
total descendió en un 1,6% y el no petrolero en un 3,6%. Como
consecuencia de la evolución favorable del mercado petrolero y
de la estabilidad del tipo de cambio, el sector externo revirtió
el resultado negativo del año anterior, cerrando el año con un
superávit de 6,3 millardos de dólares. En la misma línea, al
cierre del año las reservas internacionales netas alcanzaron los
12 millardos de dólares, el nivel más alto desde 1985. Las
tasas de interés, por su parte, se mantuvieron negativas en
términos reales debido a problemas de exceso de liquidez en el
mercado; esta situación alivió las presiones sobre el sistema
bancario, muy debilitado por la crisis de 1994-1995, y facilitó
la recuperación del mismo. A pesar de la reducción de las tasas
de interés, la inversión privada disminuyó fuertemente,
acentuando la tendencia registrada el año anterior. El desempleo
se mantuvo alto, en niveles superiores al 11%.
La fortaleza del mercado petrolero, la devaluación y los esfuerzos por controlar el gasto público influyeron en la recuperación de las cuentas del sector público y del Gobierno Central. Así, el sector público consolidado cerró el año con un superávit del 7,9% del PIB, en comparación con un déficit del 8,3% en el año anterior. Igualmente, el Gobierno Central logró un superávit del 0,7% del PIB, frente a la situación deficitaria de 1994 (-6,8%) y 1995 (-4,8%). Sin embargo, el déficit no petrolero primario subyacente del Gobierno Central, como medida más adecuada del esfuerzo fiscal específico, se mantuvo en unos niveles similares a los de 1995 (6% del PIB), hecho que puede ser explicado en parte por la caída del PIB no petrolero; es decir, que una posición fiscal sostenible requiere esfuerzos adicionales para controlar el gasto y aumentar la recaudación interna.
Durante 1996, el Gobierno Central y su empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) ahorraron una parte importante de los ingresos petroleros extraordinarios en el BCV, apoyando el aislamiento de los ingresos de divisas. Sin embargo, el efecto final de la gestión fiscal sobre la oferta monetaria fue particularmente expansivo, originando problemas de coordinación entre las políticas fiscal y monetaria en el último trimestre.
La fase final de la Agenda Venezuela contempló el inicio de una serie de medidas de reforma estructural, tales como la privatización de los activos del Fondo de Garantía de Depósitos (FOGADE) o como la venta del 49% restante de las acciones de la telefónica CANTV. Además, el Gobierno también impulsó las discusiones sobre la reforma del régimen de prestaciones sociales, promulgó un decreto para la regulación del sector eléctrico con el objetivo de dar entrada al capital privado y adelantó los estudios previos para la privatización de las empresas del hierro y del aluminio.
| RESUMEN DE LOS PRINCIPALES INDICADORES MACROECONÓMICOS | ||||
|---|---|---|---|---|
| Concepto | 1990 | 1994 | 1995 | 1996 |
| Área real y de precios Producto interno bruto (1) Petrolero No petrolero Tasa de variación del PIB (%) Petrolero No petrolero PIB nominal (2) Tasa de inflación promedio (%) Tasa de inflación puntual (%) Tipo de cambio nominal promedio (3) Tipo de cambio real (4) Precio del barril de petróleo (5) Tasa de desempleo (%) |
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|
| Área fiscal Ingresos del Gobierno Central (2) Petroleros No petroleros Gastos del Gobierno Central (2) Déficit/superávit (2) Ingresos del Gobierno Central (% PIB) Petroleros No petroleros Gastos del Gobierno Central (% PIB) Déficit/superávit (% PIB) |
518 420 92 566 -47 22,7 18,7 4,0 24,8 -2,1 |
1.489 735 755 2.079 -590 17,3 8,5 8,7 24,1 -6,8 |
2.112 1.018 1.093 2.756 -644 15,6 7,5 8,1 20,4 -4,8 |
5.660 3.352 2.307 5.467 193 20,1 11,9 8,2 19,5 0,7 |
| Área monetaria Base monetaria (6) M2 (6) M2 real (1) K (multiplicador) |
179.696 746.477 168.256 4,15 |
698.839 2.570.250 152.352 3,67 |
872.541 3.548.277 150.122 4,07 |
1.675.804 5.263.310 105.337 3,14 |
| Área externa (7) Cuenta corriente Cuenta de capital Ajustes Errores y omisiones Financiamiento excepcional Variación de las RIN en dólares Reservas internacionales netas |
|
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|
|
| (1) Millones
de bolívares de 1984. (2) Millardos de bolívares. (3) Bolívares por dólar. (4) Bolívares de 1984 por dólar. (5) Dólares por barril. (6) Millones de bolívares. (7) Millones de dólares. Fuente: Banco Central de Venezuela. |
||||
En el año 1997, la
economía venezolana comenzó a cosechar los frutos del programa
de ajuste aplicado el año anterior, cerrando el año con un
crecimiento del 5% en el que participaron tanto el sector
petrolero como el no petrolero. La inflación se situó en torno
al 38% tras evolucionar a la baja en el primer semestre y
repuntar en el segundo, a pesar de la escasa depreciación
nominal del bolívar. La situación del sector externo continuó
siendo favorable, tanto en el comercio como en la inversión, por
lo que se consiguió acumular reservas internacionales
adicionales por valor de 3.000 millones de dólares.
Los esfuerzos dedicados a la consolidación de
los equilibrios macroeconómicos no dejaron de encontrar
numerosas dificultades. La ya mencionada favorable evolución del
sector externo y la abundancia de dólares permitieron la
apreciación del bolívar en términos reales, contribuyendo así
al control de la inflación; pero, dado que los ingresos fiscales
tienen fundamentalmente un origen externo, esta evolución
limitó el aumento de los mismos en moneda local, que fue
inferior a la inflación. Por otra parte, el gasto corriente se
vio impulsado por los aumentos de los salarios oficiales cercanos
al 75%; como consecuencia, el Gobierno central debió realizar un
mayor esfuerzo fiscal para, tras registrar sendos déficits en el
segundo y tercer trimestre, cerrar el año según las previsiones
(superávit del 1,6% del PIB).
La expansión de la liquidez hizo que la
inflación disminuyera menos de lo programado, después de haber
conseguido en marzo el nivel más bajo como consecuencia de las
medidas de ajuste; sin embargo, en el segundo semestre la tasa
mensual fue más alta y nunca inferior al 2,8%, con lo que el
aumento acumulado anual se situó a final de año en el 38%. La
política de leve deslizamiento cambiario aplicado por el Banco
Central de Venezuela constituyó el primer instrumento para
controlar la inflación. El tipo de cambio continuó
evolucionando dentro de las bandas establecidas (7,5% superior e
inferior), que se reajustaba a razón de un 1,32% mensual hasta
agosto y en un 1,16% en los meses siguientes. El tipo de cambio,
sin embargo, aumentó menos que dicha paridad de referencia, con
lo que se acercó paulatinamente al suelo de la banda, para
alcanzarlo a finales de año. El dólar, que se cotizaba a 475
bolívares a comienzos de año, se mantuvo cercano a los 500
bolívares durante casi todo el segundo semestre.
En el segundo año de aplicación de la Agenda
Venezuela se acometieron las reformas estructurales contempladas
en el programa. A fines del primer semestre se promulgó una
reforma de la Ley del Trabajo, que sentó las bases para una
revisión a fondo del sistema de seguridad social mediante la
recapitalización del Instituto Venezolano de los Seguros
Sociales (IVSS) y la creación eventual de fondos de pensiones
privados. La reforma implicaba el reconocimiento por parte del
Gobierno de deudas laborales equivalentes a 8.000 millones de
dólares en cinco años, así como otras necesidades de
refinanciación por otros 6.000 millones. Como consecuencia, la
deuda pública global creció en un 40%.
Durante el año continuó la apertura del
sector petrolero al capital privado con una tercera ronda de
convenios operativos de la empresa estatal Petróleos de
Venezuela (PDVSA), que permitió recaudar 2.172 millones de
dólares por derechos otorgados a 18 consorcios para la
explotación de campos petrolíferos marginales. Sin embargo, el
programa de privatizaciones se estancó y la principal de ellas,
la venta del complejo alumínico de la Corporación Venezolana de
Guayana (CVG), quedó postergada hasta 1998. Por el contrario, se
despejó el camino jurídico para la subasta de la empresa
Siderúrgica del Orinoco (SIDOR), programada y ejecutada en la
segunda quincena de diciembre.
El entorno macroeconómico y la positiva
reacción de los mercados financieros internacionales crearon un
ambiente favorable para el repunte de la inversión y el consumo
interno. El producto interno bruto no petrolero creció en un 2%
durante el primer semestre, mientras que el petrolero mantenía
el elevado dinamismo de años anteriores y lo hacía en un 9%; el
repunte fue muy destacado en el sector de la construcción, que
aumentó en un 14%. Esta misma tendencia se consolidó durante el
segundo semestre: a finales de octubre, las ventas de vehículos
registraban un crecimiento anual de un 165% y las compras
privadas de productos importados de un 32%, mientras que el
crédito al consumo crecía hasta alcanzar casi la cuarta parte
de la cartera bancaria. Al finalizar el año, el crecimiento de
la economía alcanzaba y superaba el 5%.
La tendencia ascendente de la tasa de
desempleo desde el año 1993 se detuvo, bajando incluso hasta el
11,5% en el tercer trimestre. La proporción de empleo informal
también disminuyó, descendiendo por debajo del 48%; a estos
resultados contribuyó sobre todo el aumento de los puestos de
trabajo en las industrias de la construcción y manufacturera.
Además, a la recuperación del consumo contribuyeron los
aumentos salariales concedidos a comienzos de año; en junio, se
elevó el salario mínimo legal, que pasó de 32.000 (incluidos
los bonos) a 75.000 bolívares.
Las exportaciones del principal producto, el
petróleo, se beneficiaron del repunte de los precios de los
hidrocarburos en el mercado internacional tras la caída sufrida
en el primer trimestre del año. A finales de noviembre, el
precio medio de exportación venezolano era todavía casi un 10%
inferior al promedio de 1996, situación que provocó cierto
deterioro de la relación de intercambios del país. Sin embargo,
la expansión de los embarques y la recuperación de las
exportaciones no petroleras permitieron aumentar los ingresos
netos por este concepto en un 3%. Como las importaciones,
impulsadas por la recuperación económica y la apreciación real
del bolívar, crecieron en más de un 30%, el saldo de la balanza
comercial se redujo, aunque continuó contando con excedentes de
11.500 millones de dólares, al igual que el de la cuenta
corriente, con cerca de 6.000 millones.
| PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS | |||
|---|---|---|---|
| Concepto | 1995 | 1996 | 1997 (1) |
| Tasas de variación anual | |||
| Producto interno bruto Precios al consumidor Dinero (M1) Tipo de cambio real efectivo (2) Relación de intercambio |
3,5 56,6 33,0 -19,8 3,8 |
-1,4 103,2 85,2 19,6 18,6 |
5,0 38,2 111,9 -19,9 -2,0 |
| Porcentajes | |||
| Tasa de desempleo urbano Resultado fiscal/PIB Tasa de interés real pasiva Tasa de interés real activa |
10,9 -4,8 -28,5 -19,0 |
12,3 0,5 -26,7 -16,9 |
12,8 1,6 -15,3 -8,7 |
| Millones de dólares | |||
| Exportaciones de bienes y
servicios Importaciones de bienes y servicios Saldo por cuenta corriente Cuenta de capital y financiera Balanza global |
20.753 16.924 2.014 -3.400 -1.386 |
24.465 14.137 8.824 -1.793 7.031 |
25.090 17.445 5.815 -2.945 2.870 |
| (1)
Estimaciones preliminares. (2) Una tasa negativa significa una apreciación real. Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe. |
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